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La Universidad Autónoma de Chiapas y el Museo de la Ciudad, unen esfuerzos a favor de la cultura tux PDF Imprimir E-Mail
escrito por Gloria Pinto Mena   
martes, 26 de agosto de 2014
Eran las seis de la tarde de un día martes del mes de febrero del 2013: todos los integrantes de voluntarios de la Fundación Fernando Castañón Gamboa, pro Museo de la Ciudad, estábamos impactadas por la noticia: Nuestro museo se había quedado sin ninguna protección económica para su sostenimiento ya que, los integrantes de  la Fundación nos informaron que no habían ya recursos económicos para el sostenimiento del Museo de la Ciudad.  Como Cronista de Tuxtla Gutiérrez y  especialmente del Barrio de Santo Domingo ya que, el Museo se encuentra dentro de los límites de este Barrio, me interesó saber el porqué  de esta situación.  Los voluntarios del Museo no tenemos nada que ver con la Fundación pues ésta se maneja por aparte y desde la Ciudad de México. A la Fundación pro Museo de la Ciudad, el Gobierno del Estado de Chiapas, le concede en el año de 1999 el edificio del antiguo local de la Presidencia Municipal en comodato por 99 años. Nosotros los voluntarios, tuxtlecos de corazón, somos los que organizamos los eventos: Presentaciones de libros, Revistas, bailes, tradiciones auténticamente tuxtlecas…. ¿Qué haríamos? Para nosotras las voluntarias y voluntarios fue un golpe muy duro pues como pagaríamos al poco personal que atiende al Museo: Director, vigilancia, secretaria, intendencia, etc. Así que con el ánimo por los suelos nos pusimos a aportar de nuestras bolsas lo que podíamos para sufragar algunos gastos no todos puesto que no eran suficientes las aportaciones. Nos pusimos a pensar ¿qué podíamos hacer para que nuestro amado museo sobreviviera? Así que providencialmente encontramos en un evento cultural a un promotor de cultura dependiente de la Universidad Autónoma de Chiapas UNACH y después de ponerlo al tanto de nuestro problema, el nos propuso fuésemos a hablar con el Rector de dicha Universidad; así lo hicimos y pedimos la cita y muy emocionados fuimos a ella, ahí esperamos nuestro turno, le platicamos nuestro problema y enseguida nos dijo que lo pensaría y luego nos volvería a hablar para presentarnos una propuesta. Así las cosas. Nos seguimos reuniendo y entonces sucedió en una tarde fresca pues esa es la ventaja de esta mí querida Ciudad de Tuxtla Gutiérrez que es fresca por las tardes, pues sopla del poniente una brisa muy agradable que refresca el calor de todo el día. Y ahí encontrándome sola, empecé a pensar y mi pensamiento se fue en retrospectiva hacia el año de 1941 cuando fue construido el edificio en donde está instalado el Museo de Tuxtla. Es un edificio muy bonito que es el único que ha quedado en pie ya que los gobiernos han tenido esa actitud ante los viejos edificios antiguos: Derribarlos para colocar grandes cajones de cemento….pero que podemos hacer….yo sigo con mis pensamientos y es hermoso todo lo que pienso. Este predio en donde se encuentra el edificio se localiza en el centro de Tuxtla el Sr. Noé Vázquez lo adquirió en el año de 1934, cuando era un comerciante muy afamado representante de la firma Vicente Farrera Sucesores, un hombre muy honesto y capaz que se ganó la confianza de sus patrones. De ser un empleado de mostrador, llegó a ocupar el puesto de Gerente General de toda la firma Farrera, casa comercial que fue el más importante negocio de Tuxtla desde 1839 a 1969. Originalmente el predio de 2000 metros cuadrados, perteneció a la señora Úrsula Espinosa, pero en la época Carrancista, el Coronel Pablo Villanueva San Miguel lo adquirió para construir un mercado, el cual no prosperó y quedo apenas con algunas paredes. En estas condiciones el señor Noé Vázquez adquiere para sí el predio mencionado. Siendo Gobernador del Estado el Dr. Rafael Pascacio Gamboa, (1940) este último le solicita al señor Noé Vázquez el predio para construir ahí en ese lugar el Palacio Municipal; el Sr. Vázquez lo dona a su querida tierra Tuxtla, para tal fin. Así pues, el tercer edificio del Palacio Municipal se empezó a construir en el año de 1941. Siendo el Presidente Municipal de Tuxtla el señor Fidel Martínez, fue construido bajo la dirección del Arquitecto Francisco D’ Amico Giovannucci quien por cierto era el Director de Obras Publicas del Gobierno del estado de Chiapas en ese entonces. Este edificio se localiza en la esquina que forma la segunda calle poniente y la actual Avenida Central. El estilo del edificio es ecleptico neocolonial, el diseño y decoración de la fachada imita lacerías y ajaracas de estilo mudéjar, elaboradas en tezontle, tierra de hermoso color rojo y chilina, piedra de color gris o marfil. Las lacerías construidas en yeso fueron obra del Arquitecto Andrés Luna llamado coloquialmente “Lunita”, gran artesano y dibujante de origen poblano. Quedó la construcción muy elegante y todos los tuxtlecos la recibieron con beneplácito. El edificio se inaugura en diciembre de 1942 como Palacio Municipal, después de 15 meses de construcción. Siendo la primera Presidencia Municipal ya dentro del régimen constitucionalista. En este hermoso edificio despacharon 19 Presidentes Municipales durante 40 años. Nos describe el Ing. José Ma. López Sánchez quien fuera Presidente de Tuxtla en los años de 1982: “ El magnífico edificio albergaba en la planta alta el despacho del Presidente Municipal, la Secretaría del Ayuntamiento, la sala de audiencias, el archivo, el auditorio y corredores. En la planta baja estaban instalados los juzgados menores, la tesorería municipal, la oficina de agua y alcantarillado, la oficina de limpia etc.” “En el salón de Actos o Auditorio, se llevó a cabo el Primer Congreso Internacional de Orquideófilos, que patrocinó en 1943 el Gobierno del estado de Chiapas, al cual asistieron representantes de varios países, el cual tuvo un gran éxito” A poco tiempo de este recorrido vertiginosamente mi memoria en pocos minutos vi en mi imaginación toda la construcción de aquel Edificio que sería la Presidencia Municipal. Y también me imaginé cuando ya estaba todo instalado,…. Ahí estaban los poderes municipales, las ceremonias. Me incorporé y fui a dar un recorrido en el espacio de este hermoso lugar que hoy ocupa el Museo de nuestra Ciudad. Entonces mi mente colocó escritorios, señoritas sirviendo en la presidencia muchas personas que iban y venían bajando las bonitas escaleras con que cuenta el edificio…Seguramente durante el tiempo en que fungió como presidencia habría mucho movimiento…y en vez de nuestras salas hermosas y tranquilas con cuadros, con exposiciones con muchas fotografías…como es un museo que hasta “huele rico”…a limpio…a tranquilidad, yo vi a mucha gente….Subí a la planta alta y ahí mi mente me hizo imaginar a todo el personal que seguramente se instalaba ahí el Cabildo en pleno con sus Regidores, y el Presidente Municipal…Es una sala bastante grande y mi mente la llenó con muchos muebles de cedro…muchos escritorios y sillas hermosas de las que ya solo quedan unas dos…y vi a los presidentes que ahí despacharon. Después de pasados los años, la Presidencia Municipal cambió de domicilio y dejó las oficinas a la CTM quien no le dio el mantenimiento adecuado al edificio. La Confederación de Trabajadores ocupó la edificación hasta el año 1998 Entre 1983 y 1989 un grupo de personas tuxtlecas de corazón conforman una muy bonita idea el de pedir a los tuxtlecos que aporten como donativo algunos de sus tesoros guardados como sillas, escritorios, maquinas de escribir de aquellos tiempos y se le denomina “Reliquias de Tuxtla” iniciando con esta acción un primer paso para lo que es hoy: Un acervo cultural tuxtleco; este grupo no tenia local y se instala en la casa particular de la señora Laura Cano quien muy contenta acepta que se coloquen ahí en sus salas las primicias del actual Museo de Tuxtla Gutiérrez. Se mantienen abiertas y permanentemente dos salas con las reliquias rescatadas. En 1995 se renta una casa como bodega en la 3ª. Norte y 5ª. Oriente y se abre una sala dedicada a Don Joaquín Miguel Gutiérrez. Y así nace la Fundación Fernando Castañón Gamboa, quienes solicitan este edificio al Gobierno para instalar el Museo de la Ciudad. Se conforma y constituye la Fundación con el nombre de “Fernando Castañón Gamboa” primer cronista de la Ciudad con sus respectiva Directiva. El Gobierno accede a que se instale en este edificio el Museo de la Ciudad y lo entrega en comodato a la Fundación Fernando Castañón Gamboa en 1999 y los integrantes de la Fundación, tuvieron que dar un buen mantenimiento a todo el edificio, ya que lo recibe casi en ruinas; tratando de restaurar un poco la belleza original. A la fecha es el único edificio que después de 56 años de edad sigue en pie conservando para el beneplácito de los tuxtlecos el recuerdo de una época ya extinta pero que dejó para muchos una página hermosa de nuestro pasado. Mi pensamiento fue adentrándose cuando ya se empezaron a reunir los demás integrantes para volver a tomar el tema de nuestro Museo ¿que haríamos? A poco tiempo de este recorrido vertiginoso en el que mi memoria en pocos minutos me hizo vivir ese pasado hermoso, ese pasado que huele a limpio, a mas honestidad que hoy, cada uno de mis recuerdos cobran vida y puedo y me lleno de ánimo para ayudar en este magnífico lugar y mejor aun puesto que encierra también muchos objetos y reliquias de los propios tuxtlecos….mi amado Museo de la Ciudad. Llegaron los demás compañeros que me hicieron despertar de mi loca imaginación y nos dan la noticia de que habían recibido una invitación del Secretario de la UNACH para asistir a un desayuno con el Promotor de Cultura de la propia Universidad, para platicar sobre nuestro problema. Fuimos varias las personas que pudimos asistir las que trabajamos como voluntarias y ahí mientras tomábamos un rico café del que se cosecha aquí en Chiapas nos fueron haciendo la propuesta por parte de la UNACH de que nos ayudarían en lo que pudieran económicamente para solventar lo mas urgente. Aceptamos gustosos de firmar un convenio por un tiempo determinado y tratar de sacar adelante nuestro Museo. Al frente como responsable la museógrafa Hilda Castañón Morell. La UNACH a cambio instalaría varios talleres de diversas disciplinas como: baile, danza, música, artes plásticas, entre otras. Nos volvimos a reunir en el propio Museo y tuvimos que nombrar una nueva Mesa Directiva para que tomara la rienda de tan riesgosa actitud puesto que en lo personal yo tenía miedo de que perdiéramos el Edificio pues al fin y al cabo nosotras no tenemos ninguna autoridad ya que la fundación tuvo que retirarse. Así las cosas y con el ánimo arriba y confianza en esta Institución Educativa como lo es la UNACH, estuvimos de acuerdo en firmar un Convenio por tiempo determinado. Propusimos una rueda de prensa para dar a conocer la situación actual del Museo a los tuxtlecos y además el Museo tiene su público muy bien definido, siempre están al pendiente que es lo que hacemos y siempre están asistiendo a nuestras presentaciones, a nuestras diferentes actividades. Así el día de 24 de abril de 2013 en rueda de prensa y ante todo el pueblo se firmo el convenio con la Universidad Autónoma de Chiapas, y representando al Museo de la Ciudad la Museógrafa Hilda Castañón Morell y la Catedrática Martha Cruz Archila, gran evento cultural para el pueblo tuxtleco. Fue un acontecimiento muy significativo para nosotros y ahora se enteraban todos los tuxtlecos por medio de la prensa y televisión. Fue un evento mucho muy hermoso, se llenaron las salas de gente, muchas de ellas querían ver lo que hacia tiempo tenemos en exhibición ya que para el comienzo de este museo se realizo con aportaciones voluntarias de “Reliquias tuxtlecas” y muchas otras aportaciones valiosas que nos han sido donadas, las que dan vida al museo, pero ahora con la presencia de los universitarios el Museo cobró mucha vida, muchos jóvenes van y vienen de sus talleres….se oye la música de jazz, se oye la marimba, se oyen los sones chiapanecos, se oye la vida de Tuxtla en las actividades de los jóvenes. Es un acontecimiento muy hermoso e inolvidable que a la fecha disfrutamos….no perdimos nuestro Museo; la Universidad le dio vida y nuestra Coordinadora la licenciada Carmen Villa le ha puesto muchas ganas a su puesto y a todas nos tiene ocupadas con nuestras actividades propias del Museo. La Universidad ha sido una fuente de cultura para el Museo dando mucha vida con los jóvenes y los talleres….Estamos muy contentas y esperamos poder resolver el mantenimiento de nuestro amado edificio que es hoy por hoy nuestro problema a resolver. Pero tenemos animo, tenemos fuerza para seguir luchando por nuestro Tuxtla….estamos muy contentas, que gran acontecimiento hemos vivido los tuxtlecos. Se unen dos instancias culturales: La UNACH y el Museo….podría yo decir: El hoy con el ayer se dieron la mano a favor de la cultura tuxtleca. Eso nos llena de satisfacción. Gracias. Bibliografía: Aquel Tuxtla de José María López Sánchez.
 
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