Inicio

Visita a Texcoco PDF Imprimir E-Mail
escrito por Jorge Pinto mena   
lunes, 23 de noviembre de 2009
Hoy domingo 22 de noviembre, muy temprano y desde Plateros, hice un trayecto no muy común pero muy interesante porque transita uno en auto por los terrenos que fueron un enorme lago, para llegar hasta la Casa de la Cultura en Texcoco.
 
Con unos chilaquiles con huevo y café se iniciaba el desayuno a invitación de Goly y Fabián que se encontraban de visita en Texcoco con los cronistas de varios estados.
  Sólo hubo que cruzar la calle del lugar del desayuno para encontrarse frente a un edificio de estilo barroco del Siglo XVII. Ahí participó Goly con la presentación de un personaje muy singular que a mediados del siglo pasado editaba un periódico hecho a mano en Tuxtla Gutiérrez. Se le decía cariñosamente, don Ruma.
 
Al terminar la visita regreso a México con un libro titulado Crónicas de Texcoco que Goly me obsequia al salir de ese centro cultural.
 
Lo curioso del libro es que en su contenido dice que esa Casa de la Cultura estuvo hace casi un siglo un manicomio, según historia contada por los texcocanos y que los enfermos fueron trasladados desde ese lugar a unos edificios contruídos en la época de Porfirio Díaz para festejar el centenario de la Independencia.
 
Era 1910 y se informaba de la inauguración en la ciudad de México de 28 edificios que ocupaban una superficie de 14 hectáreas destinado a sustituir a los antiguos hospitales de hombres y mujeres dementes situados en Texcoco, los cuales fueron trasladados a esos edificios y que llevaron el nombre de Hospital de la Castañeda.
 
El mencionado Hospital de la Castañeda desapareció a principios de los años 60 y hoy lo ocupa lo que se conoce como Plateros.
 
¿No es chiquito este mundo?
 
< Anterior   Siguiente >