Inicio arrow Crónicas arrow Insólito personaje tuxtleco Don Romualdo Moguel Orantes

Insólito personaje tuxtleco Don Romualdo Moguel Orantes PDF Imprimir E-Mail
escrito por Gloria Pinto Mena   
lunes, 23 de noviembre de 2009

Image
Don Romualdo Moguel Orantes
Hacia los años de l940 surgió un personaje en Tuxtla Gutiérrez  que realizaba una insólita labor periodística  a la que le dedicó poco más de 33 años de su vida.  Se trataba de la elaboración de un periódico a mano,  de una sola plana en papel cebolla, del cual era su editor, su reportero, su impresor y su distribuidor.

El número de sus ejemplares era de 10,  15,  y hasta  100  ejemplares  diarios, elaborados en papel cebolla y copias con papel carbón haciendo tres tantos por vez.   Por esta labor insólita se ha convertido con el tiempo en el paladín de todos los periodistas chiapanecos y de la República Mexicana, ya que su labor  titánica la realizó con escasos recursos económicos y este periódico fue su razón de vivir, único en su género en México.

Este personaje llamado don Ruma o Rumita se dedicó a elaborar este periódico principalmente como una expresión y denuncia, proclamando la justicia,  especialmente dedicado a los políticos del Gobierno, como signo de protesta a su proceder.  Su caligrafía era poco legible; con una ortografía peleada totalmente con las reglas, también como manifestación de protesta y parte de su rebeldía.   Hoy muchos coleccionistas pagarían una fortuna por tener una colección de tan  singular periódico llamado “La Nueva Estrella de Oriente” pero con el paso del tiempo todos reconocerían con el nombre de “La Estrellita”
Romualdo Moguel Orantes,  nació el 16 de agosto de 1881  en la finca Morelia del municipio de Cintalapa, Chiapas,  hijo de don Salvador  Moguel y de doña Judith Orantes.    De acuerdo a las memorias de don Hipólito Rébora, cuando tenía 20 años se trasladó a la ciudad de México y fundó un periódico llamado Diario de un tuxtleco el cual circuló por los años de 1911. Esta actividad fue efímera ya que, Romualdo,  empezó a presentar desórdenes mentales por lo que, fue internado en el manicomio de “La Castañeda”
Pasado un tiempo, regresa ya en franca convalecencia a  Chiapas, concretamente a Tuxtla Gutiérrez, dedicándose al comercio.


Por lo antecedentes,  podemos deducir que Romualdo Moguel,  para ese entonces  aún no estaba curado de su aparente locura, lo cual algunos jóvenes encampanadores y hoy mal vistos por aprovecharse de el extravío mental de Romualdo y divertirse a sus costillas, encampanan a Romualdo a postularse como candidato a la presidencia de Tuxtla Gutiérrez, siendo que Moguel ya se dedicaba al comercio de venta y compra de colmenares y costales de ixtle, comercio que había emprendido cuando regresó de la Ciudad de México.
En esa ocasión se postularon don Álvaro Cancino del partido rojo, Tomás Martínez del partido agrarista y Oel Solís del partido verde, y sorprendentemente para muchos se postula Romualdo Moguel adjudicándose un partido, el de color morado. (S. Martinez)


En esa ocasión cuenta el narrador Tomás Martínez que su compañero Oel Solís y él aceptaron la derrota ya que había salido triunfador el señor Álvaro Cancino, pero no así Romualdo quien alegó que le habían robado el triunfo.  Así las cosas Romualdo vuelve a contender políticamente esta vez por un escaño en el Senado de la República, el mismo Martínez recuerda los discursos de Romualdo que sin chistar palabra en el fondo asentaban que tenía mucha razón su exposición.
 Fué en esa contienda en la que Romualdo decide imprimir un periódico para apoyar su postulación,  al que nombró la Nueva Estrella de Oriente y el cual salió a la luz el día 16 de diciembre de 1923. Esta publicación fue impresa en los talleres de El Progreso, de don Antonio Puig y Pascual.  Los mecenas del periódico fueron José Ma. Trujillo, Jaime Coutiño, Manuel Paz y Casimiro Palomares.   Estos mecenas abandonaron a Romualdo tan pronto les paso el gusto de divertirse ya que, Romualdo  como era de esperar perdió la contienda, pero no quedó satisfecho ya que, sintió  que nuevamente le habían  arrebatado el triunfo.


Emprendió entonces su lucha en contra de los políticos y como no tenia recursos para seguir su publicación, nace entonces la Nueva Estrella de Oriente, a mano, periódico al que le ofrendó toda su vida hasta su muerte, elaborando dicho periódico con tal dedicación que en muchas de las ocasiones vimos a este señor  encorvado en un humilde y viejo escritorio, alumbrarse con lámparas de gasolina pues, mis hermanos y su servidora, llegábamos a la casa de la familia Arzate Farrera del bario de Santo Domingo,  a jugar o nos invitaban a alguna “piñata”
La familia Arzate tenía parentesco con don Romualdo y le proporcionaban una habitación con baño y sin otra comunicación más que la de la calle, así saliendo a la calle como se acostumbraba antes a jugar a los encantados o aquel juego de uno dos tres por mí, podíamos ver esa figura encorvada escribiendo, totalmente concentrado sin voltear a ningún lado, de lejos conocimos a este señor pero con gran temor, pues no teníamos el miedo de hoy, sino era un temor por la apariencia ya que, don Ruma era un señor alto muy delgado pero vestía de traje casi siempre de gris, raido y chaleco, con reloj de cadena sombrero alto y bastón o paraguas.

Marcelina Galindo, periodista de Impacto en 1949 escribió de Romualdo Moguel al que había entrevistado y dentro de otras cosas, le  dijo: “en realidad  mi verdadera aspiración es llegar a  ser presidente de la república ya que  soy un hombre de bien, honesto….y nadie puede decir lo contrario”  Esta misma periodista más adelante en 1949, volvió a entrevistarlo y dentro de sus respuestas hay una que llama la atención, porque dentro de su demencia, locura, o fijación tenía muy claro el sentido de su misión  y contestó ante la sugerencia de ella de internarlo en un sanatorio en la ciudad de México  dijo: “•no puedo dejar de escribir ni un minuto, porque me queda poco tiempo de vida”.  Esta contestación la acompaña don Ruma con una mirada profunda la que revela su espíritu decidido.

Don Ruma fue un personaje singular de Tuxtla Gutiérrez, muchos escribieron sobre él porque en verdad era singular desde su modo de vestir, su “caballerosidad” que no fue tomada en serio porque todos lo tenían como demente.  Sin embargo el trabajaba a diario y en serio, entregando su periódico de La Estrellita todos los días, más adelante cuando don Ruma es mayor, se ve en su figura el paso del tiempo y de las enfermedades, ya no salía diariamente su periódico y además pedía que aunque fuera 5 centavos se le diera comprometiéndose a leer el contenido,  él mismo. 

Llegó inclusive a tirar a los pies del supuesto cliente la Estrellita diciendo en voz alta: ¡La calavera!, claro que los que lo conocían no se molestaban ante esta inesperada sorpresa, pero  otros si se asustaban, como los niños, los cuales corrían en sentido contrario o se cambiaban de acera, si lo veían venir.  Aunque también el bastón le servía para defenderse de otros que  si lo molestaban abiertamente, y hasta los perros que le ladraban, tal vez por su extravagante  figura.

Así pues, don Romualdo Moguel durante más de 33 años fué todo un personaje en Tuxtla Gutiérrez.  Con el tiempo se ha reconocido su empeño, su perseverancia pues aun dentro de su demencia tenia muy bien definido su objetivo dando en cada una de sus ediciones de la estrellita parte de su vida, de su esfuerzo personal efectuado  sin descansar hasta su muerte, acaecida en Tuxtla Gutiérrez en julio de 1956.

Tomás Martínez,  narrador tuxtleco escribe en 1922 “… y el futuro senador nos espeta un discurso que nos convence decididamente y para no escuchar la terminacion del exordio mogueliano, nos  retiramos rapidamente de la glorieta y cruzando saludos nos encaminamos por distintos rumbos, meditando en la moral filosófica  de Ruma.

Héctor Cortes Mandujano dice: “,…Don Ruma enredado en la rebeldia social, un ser humano al limite empeñado en salir a diario y distribuir en forma gratuita lo que daba vueltas  en su laberinto cerebral…”


Rosario Castellanos empeñada en decir las cosas por su nombre escribio en 1996  “…El loco más conspicuo de Tuxtla Gutiérrez, es un señor que tiene la manía de hacer un periódico manuscrito y regalarlo en la plaza a quien lo solicite.  Se llama la Estrella o algo así y habla indistintamente de Truman y las maestras normalistas, de Corea y la mala costumbre de que los jovenes usen tobilleras, del problema indigena y las tertulias del Hotel Bonampak…”
Chanti Serrano escribe en 1937…” Es un tipo estrafalario, casi comico, pero lunatico y todo trasluce felicidad…”


Hipólito Rébora escribe en 1982 “…Ruma Moguel era un loquito que hacia un periodico a mano que escribia en unas hojas sueltas, las doblaba a lo largo y las repartia, hacia como 15 y asi todos los dias andaba con su baston colgado al brazo y con su traje de casimir, sombrero y corbata; era famoso en Tuxtla, pues se sentia gobernador del estado...”

Carlos Ruiseñor Esquinca “…era todo un personaje, habiendo participado sin fortuna  en la politica como eterno candidato, adoptó una postura quijotesca dedicandose a un periodismo irreal…”

José Casahonda Castillo un escritor chiapaneco dijo: “...Leí el Quijote muchas veces, pero por aquella época me hice esta pregunta ¿Es posible que en la vida hayan existido hombres como don Alonso Quijada? Busqué en la historia y no encontré, por la sencilla razón de que los hombres guías generalmente pisan sobre bases de tierra.  Investigué en la vida y con gran sorpresa y al alcance de mi mano hallé a Don Romualdo, Quijote de carne y hueso y no de ficcion como el creado por Cervantes...”

Hacia 1933 fue Antonio Vera Guillen quien coloca por primera vez a Romualdo Moguel en otra dimension y dice:

“…Admiro a Ruma, no como a un iluso, sino como a un genio, no como a un demente, sino como al más cuerdo de los hombres...”  Con el tiempo todos hemos reconocido a don Ruma como lo que fue: Un periodista singular, la poeta Marisa Trejo le dedica el poema “Ala de pájaro” y funda una asociación con su nombre.

Yo para terminar digo: Que si todos  como don Romualdo Moguel, nos dedicáramos a nuestra labor,  con el empeño, con esa dedicación, con ese ideal firme que no lo derrumbó nada, ni su locura, ni su pobreza, hasta el último momento, seguramente  no nos tildarian de locos,…sino de sabios…muchas gracias.

Bibliografía.- Dr. Sarelly Martinez, Universidad Autonoma de Chiapas.
Plática sostenida con la señora María Antonia Arzate Farrera, sobrina y vecina del señor Romualdo Moguel Orantes. Del barrio de Snto Domingo de Tuxtla Gutiérrez.
 

Modificado el ( lunes, 23 de noviembre de 2009 )
 
< Anterior   Siguiente >