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Las nacidas de Niño en Tuxtla PDF Imprimir E-Mail
escrito por Gloria Pinto   
lunes, 10 de diciembre de 2007
Debía yo de decir las Nacidas del Niño Dios, pero así se le conoce aquí en Tuxtla: La nacida de Niño.

Esta tradición nos fue heredada de España, ya que, cuando los conquistadores llegaron arribando a estas tierras religiosos católicos, éstos últimos para evangelizar a los naturales o aborígenes, les enseñaron a realizar esta tradición llamada “nacimientos” que representa la natividad el Niño Jesús.



El primer nacimiento se le atribuye al religioso y santo italiano Francisco de Asís quien cuenta la historia, en una noche dentro de sus peregrinaciones en donde predicabas, le llegó la noche en una aldea llamada Greccio siendo el día en el que su congregación celebraba la natividad dentro de la liturgia católica.



Entonces, el famoso San Francisco de Asís, llamó a las personas que se encontraban en ese momento y buscó entre ellos a los personajes “en vivo” de la Natividad, arrimó a un buey y un asno y de esta forma también organizó a los lugareños para representar a los pastores, que según relata la Biblia estaban cuidando en la noche a su rebaños de ovejas, cuando se les presentó el Ángel Gabriel anunciando que había nacido el Niño Dios, el Salvador, y así se realizó la primera adoración de los pastores. Asimismo valiéndose de los vecinos y lugareños formó el nacimiento viviente: María, José los pastores, los animales, etc.



Esta forma de celebrar los nacimientos, se extendió por toda Europa, siendo la Ciudad de Nápoles, donde probablemente se registró la celebración mas antigua emulando la versión original del Santo de Asís, contribuyendo en sus inicios de estos nacimientos el Rey Carlos III de España el cual ordenó que estos nacimientos llamados “belenes” se extendieran por todo el reino.



Así las cosas, España, nación conquistadora de estas tierras, trajeron a la Nueva España hoy República Mexicana, aproximadamente por el año de 1526 esta tradición. La cual tuvo gran aceptación por parte de la población ya que, antiguamente en la época invernal los aztecas celebraban al dios de la guerra que se efectuaba en el mes llamado Panquetzalistl correspondiente en el calendario juliano al lapso que va del 7 al 28 de diciembre temporada que coincidía con la práctica europea de celebrar la navidad.



Por estas tierras, por su parte los zoques, tenían gran devoción a la naturaleza y a las cosechas y daban gracias a un ser superior y con la llegada de los frailes dominicos sobre esta región empezaron “armar” nacimientos que en Europa les decían belenes y aquí tomaron el nombre de nacimientos, tomando del original de San Francisco de Asís quien tomaba muy en cuenta a los animales para la creación de sus primeros nacimientos, que como dijimos anteriormente fueron “en vivo”· con personajes y animales verdaderos.



Así, en el tiempo de la colonia se fue extendiendo la costumbre de elaborar los nacimientos acompañados, mas tarde, de las posadas; las cuales originalmente eran practicadas por monjas quienes mandaban a diferentes conventos a los santos peregrinos (lo que llamamos en México el Misterio) como visita de un convento a otro. Esta costumbre fue imitada por las familias de la colonia.



Estas peregrinaciones referían el origen de la historia de la vida de José y María de peregrinar pidiendo posada y que al fin eran recibidos en alguna casa. Así empiezan a agregar a estas peregrinaciones otros elementos como fiestas y alimentos variados según la región.



Esta tradición se fue transformando elaborando los nacimientos con el “misterio” y animales variados, hechos de diversos materiales, como: de barro, de madera, de paja, de hoja de maíz o totomostle como le decimos por acá y otros materiales; los cuales especialmente aquí en Tuxtla se podían y se pueden obtener en la actualidad en el llamado “mercado viejo” en donde podemos encontrar todos los personajes del nacimiento, así como una infinidad de figuras hechas hoy principalmente de barro y pintadas con colores muy festivos que acompañan al Niño Dios como Los reyes Magos pastores, gallinas, vacas, patos, borregos, etc.



En este rublo se distinguían mucho los indígenas quienes eran muy aptos para interpretar las enseñanzas de los religiosos en la elaboración de las artesanías. Como dijera el cronista Salvador Novo: “…el gusto indígena por el espectáculo, la riqueza poética de su imaginación y destreza manual, así como su gusto por las artes suntuarias...” enriquecieron la tradición.



Para “armar el nacimiento” tenemos que procurar algunos materiales como paja. Casitas del mismo material, pashte, heno, que podemos colocar artísticamente en un rincón o en el lugar preferido para que sea admirado por todos los familiares y efectuar así mismo la posada que es tradicional celebrar en muchos hogares.



Recuerdo que de pequeña, muchas familias realizaban sus nacimientos con figuras muy bien elaboradas, que se convertían en verdaderos puntos de visita por todos los vecinos y en general de toda la población como aquél nacimiento del señor Rafael Malpica, que le decían (sin ánimo de ofender) el mudito.



Este nacimiento era toda una obra de arte. Con gran interés veíamos cada uno de los juegos que este laborioso señor hacía para deleite de su familia y de todos los que tuvimos la oportunidad de verlo. Tenía de todo, desde los pastores, el Misterio, hasta columpios en los que las niñas y niños hechos de pasta, muy bien vestiditos se columpiaban. Quedábamos gratamente impresionados cuando de un momento a otro los ponían en movimiento.



Ya no teníamos mas ojos para verlo todo, cascadas, patitos, la catedral con todo el cortejo de la novia, panaderos, mujeres con canastos de frutas y pan, todo verdaderamente bien elaborado.



Este nacimiento de que hago mención estaba en la avenida central, entre 2ª. Y 3ª. Oriente. Casi enfrente se efectuaba el nacimiento de la señora Florinda Maza, que incluía muchas imágenes que nosotros los niños decíamos que eran “muy grandes” y que disfrutábamos a través del balcón de su casa. Esta señora es la mamá de la profesora Bethy, la doctora Esperanza, Pancho y Mary.



La costumbre de organizar los nacimientos en casa involucraba a toda la familia y se convertía en toda una diversión hacer estos bonitos nacimientos. Mi madres nos ponía sembrar maíz en botes pequeños de lata para que cuando llegara el momento de hacer el nacimiento, las plantas sirvieran de adorno verde a todo el conjunto y se veían muy bonitas. También era importante la convivencia con los niños. En el barrio de Santo Domingo, la familia del licenciado Octavio López y su esposa la señora Lilia Castellanos, hacían también otro nacimiento también muy apreciado y recordado por la sociedad tuxtleca.



En la actualidad, en muchos lugares, se efectúa el nacimiento con la participación de muchas personas, principalmente niños, como sucede con la colonia “La Lomita” en donde se ha hecho tradicional esta celebración, desde hace mas de veinte años, el acontecimiento se efectúa en el Boulevard de la misma colonia y se escoge con anticipación a los niños que realizarán, debidamente personificados, el papel de la pedida de posada, una pequeña dramatización y el nacimiento viviente el cual es acompañado de diversos materiales, para albergar el nacimiento, como: Heno, pashte, utensilios antiguos, luces de bengala, velitas, etc..



Esta celebración fomenta la tradición, ya que, todo el vecindario participa. La familia de donde se ha escogido a la niña que representará a la Virgen María, se encarga de conseguir un burrito que es adornado con flores y recorre la colonia, pidiendo posada, con cantos tradicionales que se acompañan con velitas de colores, luces de bengala y se entona diversos villancicos. Al final se canta una versión de las mañanitas que se ha compuesto especialmente para el Niño Dios. El personaje de la Virgen María es muy apreciado por las familias y se han organizado de tal forma que van participando las niñas cada año en orden cronológico.



Después de la pedida de posada se efectúa la dramatización a cargo de los niños, se toman muchas fotos del nacimiento viviente y enseguida, se degustan las tradicionales hojuelas, que antes se les llamaba “pañalitos del niño”.



Mencionaré a las señoras, además de una servidora que hacen posible este bella celebración en la colonia La lomita: Lupita Bravo de Mota, Nené Farías de Salazar, Lupita Farías de Salazar, Carmelita Serrano Castellanos, Lety Camacho de Paz, Loló Culebro de Camacho, Amparito Paz Chacón, Maru Zepeda de Rodríguez, Lupita Figueroa de Robles, Julia Farías de Beltrán, Ruth V. de Ruiz, Conchita de Álvarez, Vicky Castellanos de Astudillo y otras forman que forman parte de este grupo, que aunque no viven en la colonia siguen participando como Elenita Toledo de Phools, Maguis R. de Castellanos, Nelia Hernández de Garrido y Lupita de la O. todas ellas junto con sus esposos hijos y nietos, llenan de alegría la Nacida del Niño Dios.



Es realmente satisfactorio, constatar que esta tradición de efectuar un nacimiento en casa, así como en las Iglesias es aún muy popular, aunque naturalmente la supera Santa Claus, que no es de nuestra cultura sino Los Santos Reyes así como los arbolitos de navidad, que dicho sea de paso estos no son originarios de la región donde nació el niño Jesús, aunque los hemos adoptado.



Después de la nacida que se efectúa dentro de los últimos días del mes de diciembre, se queda el nacimiento esperando la Sentada del Niño Dios.

Modificado el ( jueves, 13 de diciembre de 2007 )
 
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