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Recuerdos de la Feria de San Marcos PDF Imprimir E-Mail
escrito por Gloria Pinto   
martes, 13 de septiembre de 2005
Recuerdos de la Feria de San Marcos en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México.
Un poco de historia:
De acuerdo a los escritores que se han ocupado de la historia de esta nuestra querida Tuxtla Gutiérrez nos refieren que esta comunidad de personas que se asentaron por estas tierras en un principio se le denominó Villa de Tochtlán y mas adelante se le llamó Villa de San Marcos (1550) Para la construcción del Templo los alcaldes y regidores ordenaron que todo habitante que tuviera indígenas a su servicio debía de enviarlos a la construcción del Templo de San Marcos los domingos y días festivos. Estas disposiciones fueron aunadas a las autoridades eclesiásticas de aquellos tiempos a traves de la órden de los dominicos que fueron los que realizaron la evangelización de los pueblos zoques.

 

Para los años de 161l la población era aún muy pequeña pues contaba con 900 habitantes aproximadamente. Así poco a poco fue aumentando la población de San Marcos y hacia el año 1650 de acuerdo a los archivos eclesiásticos a Tuxtla le correspondió el curato de Chiapas, teniendo las visitas de Suchiapa, Acala y Chiapilla, (1650) y ya contaba con alrededor de 3775 habitantes y fue considerada como el centro de estas poblaciones.

Debido a trabajos forzados, desajuste emocional y social así como a mala alimentación se desencadenó por estas tierras una enfermedad llamada cocollitzlli la cual diezmó la población a menos de 1500 habitantes. Sin embargo para los años de 1736 la población aumento de nuevo a 3000 habitantes.

 

Mas adelante los festejos que se realizaban en honor de San Marcos patrono de la Ciudad, se organizaron en mayordomías y cofradías las cuales funcionaban de alguna forma bastante independiente de las autoridades eclesiásticas. (a mediados del siglo XVIII)

Esta feria se fue consolidando poco a poco convirtiéndose en una feria comercial a la cual acudían principalmente los zoques a comerciar sus productos del maíz, frijol, hortalizas, algunas frutas de la región, productos elaborados con palma, etc.

Hacia los años de 1892 los festejos a San Marcos fueron aumentando y la feria se convirtió en un festejo comercial y muy concurrido y para estos años el Gobernador Emilio Rabasa trasladó los poderes de la capital de San Cristóbal a Tuxtla Gutiérrez.

Hasta 1925 la explanada había sido un lugar polvoriento y sin ningún atractivo, y por esos años el General Carlos A. Vidal entonces Gobernador del Estado mandó construir un jardín que agradó a toda la población llamándose parque 12 de octubre. La feria se ubicaba en lo que se llamaba la “explanada del palacio”

Mis recuerdos:
Esta feria de la que hacemos memoria (1948) trae a nuestra mente recuerdos imborrables de su alegría que representaba esta celebración para los tuxtlecos.

De los acontecimientos que se recuerdan de esta feria son los que se refieren al traslado de muchos comercios del hoy denominado “mercado viejo” hacia la explanada enfrente del Palacio de Gobierno con todas sus vendimias. Y era de esperarse que a todos se nos antojaran los deliciosos platillos tuxtlecos: El cochito, el pozol, tamales untados, pictes, de jacuané, toro pinto, nacapitú, elote hervido, chayotes, la chanfaina, la sopa de pan, sopa de fiesta, chiles en relleno, patita baldada, etc. También se degustaban los ricos dulces como los turrones, las obleas, los nuegaditos, los gaznates, el puccinú, garbanzo en dulce, empanaditas de carne y de queso, cocadas, africanos, los muy tradicionales curtidos de nanchi, jocote, membrillo, duraznos, etc.

Por la noche se degustaban las tradicionales garnachas, el pollo “juchi” tacos, empanadas, etc.

Para nuestra época de niñas la feria representaba la alegría de ver o de visitar a las coletas. Estas como todos los tuxtlecos de antes sabemos se refieren a vendedores de la Ciudad de San. Cristóbal que traían sus mercancías y se instalaban a un costado de la Iglesia de San Marcos en ese tiempo estaban las refresquerías que daban al frente de la Avenida central y al fondo por la parte de atrás es en donde se instalaban las coletas. También llegaban vendedoras de Chiapa de Corzo, con los toles tan bonitos que son tan representativos de la artesanía chiapaneca.

Cuando ya se instalaban estos mercaderes o comerciantes foráneos era señal de que la feria había empezado. Como todavía nuestra querida Ciudad era pequeña había mucha comunicación más que todo verbal “Ya llegaron las coletas” Y había que ir a comprar los muy bonitos juguetes que elaboran de diferentes materiales: de barro, de madera, de hojalata, de palma, etc.
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¿Se acuerdan de la Pérgola? Esta es la parte superior de ella en donde vemos a Armando Paz Chacón. (1947).

De barro teníamos a nuestro antojo una gran variedad de trastes, ollitas, jarritas, palanganas baúles de madera de todo tamaño recuerdo los mas populares que eran de color rosa mexicano; de hojalata, los anafres preciosos muy bien elaborados, las jarritas como las que se usaban en la cocina (recuerdan? esas jarras de hojalata que siempre permanecían cerca del fogón?) para elaborar el café. Las tachuelas de todo tamaño, borcelanas; de madera los trepatemicos, los carritos, maromeros, las palomas con ruedas, que al irla llevando en el suelo golpeaban sus alas haciendo un sonido peculiar. Boxeadores, flautas, pitos o silbatos en forma de palomas, de palma las canastas de todo tamaño y figura los “sopladores” para la lumbre, etc. Muñecas de trapo, etc.



Modificado el ( miércoles, 14 de septiembre de 2005 )
 
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